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Buscaban a joven secuestrado y encontraron fosas de Tetelcingo y Jojutla

Jonacatepec, Morelos(NDS).- María y Amalia Hernández Hernández buscaron por más de un año a su sobrino e hijo luego de haber sido secuestrado el 24 de mayo de 2013 de su negocio, un grupo de siete plagiarios entraron al mercado y de ahí lo sacaron.

El 3 de junio apareció su cuerpo ya putrefacto en una barranca del municipio de Jonacatepec.

Amabas tuvieron que tomar el papel de la autoridad e investigar por su cuenta.

Ahora buscan reunirse con el presidente electo, Andrés Manuel López Obrador, y pedirle que su método de búsqueda sea replicado en otras entidades.

“Tratar de enterrarlo, de la importancia del hecho de hablar de las fosas de Tetelcingo, que si bien es un hecho que se lleva a cabo por la exhumación de mi sobrino Oliver, también es cierto que es necesario perfeccionarlo, para poder replicarlo en los otros estados”, comentó Amalia Hernández Hernández, tía de Oliver.

Las hermanas nunca fueron informadas del hallazgo de su cuerpo y lo buscaron hasta el 5 de diciembre de 2016, cuando se enteraron que estaba en una fosa clandestina en la comunidad de Tetelcingo.

“Es necesario que él se entere de la importancia que tiene este proyecto, que nos daría el resultado para mucha localizaciones e identificaciones y regreso de familiares. Hemos visto que no se le ha puesto el interés como tal de todo lo que aquí se puede extraer de forma positiva para poder desparramar a otras Fiscalías, la manera de poder identificar”, explicó Amalia Hernández Hernández, tía de Oliver.

Amalia y María reclamaron el cuerpo que fue localizado hasta el fondo de un pozo de casi 5 metros de profundidad.

Encima del cuerpo de Oliver había otros 118 cadáveres, todos enviados sin registro a un panteón no autorizado y sin documentos para operar.

Todos los cuerpos fueron enviados el 28 mayo de 2014, apilados algunos, sin carpeta de investigación o datos de identificación elemental y el 23 de mayo fueron exhumados.

En todo ese proceso la única garantía que las cosas funcionaran correctamente fue que los familiares participaran.

“Yo creo que es lo menos que puede hacer el Estado para con las víctimas, darle la seguridad que los trabajos se van a hacer de manera correcta, al estar los familiares de víctimas como observadores da la certeza a los padres que no pudieran estar ahí que efectivamente los protocolos se están realizando”, dijo Amalia Hernández Hernández, tía de Oliver.

Su búsqueda no sólo se limitó a Tetelcingo, ahí mismo descubrieron que otros cuerpos de forma similar fueron hallados en dos fosas ubicadas en el panteón municipal de Jojutla, cuya exhumación no ha concluido.

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