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Hace 61 años fue la última ejecución por pena de muerte en Sonora

Hermosillo, Sonora(NDS).- Hace 61 años fue la última ejecución por pena de muerte en Sonora; fusilaron a los sátiros Zamarripa y Ruiz Corrales.

Un día como hoy pero de hace 61 años se aplicó por última vez la pena de muerte en Sonora, con el fusilamiento de 2 hombres acusados de violación y asesinato.

Ambos fueron ejecutados sin vendas en los ojos y frente a la vista de todos los hombres que se encontraban presos en Hermosillo también por haber cometido abuso sexual.

Se llamaban Francisco Ruiz Corrales y José Rosario Don Juan Zamarripa, a quienes los periódicos de la época bautizaron como “los sátiros” debido a los actos cometidos.

Las víctimas habían sido 2 niñas: María de la Luz Margarita Mendoza Noriega y Ernestina Leyva Cajeme, de 4 y 6 años de edad.

El crimen de Ruiz Corrales fue en contra de María de la Luz, una pequeña que en compañía de sus hermanos vendía tomates en Hermosillo, pero que atraída con engaños a un lote baldío fue abusada y estrangulada, el 18 de enero de 1955.

Y José Rosario Don Juan Zamarripa fue acusado de ultrajar y después arrojar al Río Yaqui el cuerpo de la niña Ernestina, en hechos ocurridos en el municipio de Pótam en 1950.

De acuerdo con lo publicado en la edición del 17 de junio de 1957 del Periódico El Imparcial, los dos sujetos se encontraban tras las rejas desde que cometieron los delitos, pero fue hasta ese día cuando el Supremo Tribunal de Justicia de la Nación ratificó la sentencia.

Estaba fuerte el rumor

La frase “Fusilarán a dos sátiros” -escrita en mayúsculas y con letra más grande de lo normal- se leyó en la portada del diario, que anunció que la ejecución sería el 18 de junio a las cinco de la mañana.

La nota informativa detalla que Zamarripa era un exsoldado de 40 años de edad y que cuando ocurrió el delito Ruiz Corrales tenía 27 años y trabajaba como jornalero.

“Los dos criminales fueron puestos en la capilla y por lo tanto incomunicados hoy por la tarde cuando el rumor de su fusilamiento que muchos daban por hecho en secreto corría por la ciudad”, indica.

También explica que con la decisión del Gobernador del Estado, Álvaro Obregón, se atendió “el clamor de la gente”, pues en los últimos 6 meses se habían registrado más de 60 casos de violación en Sonora.

Y al día siguiente, en la portada del mismo periódico se publicó el titular “Ruiz Corrales y Zamarripa en el paredón” con el cual se brindaron detalles del fusilamiento.

Por ejemplo que fue “como a las cuatro de la mañana” cuando llegó el juez Alberto Ríos Bermudez quien en compañía de otros funcionarios públicos entregaron a los reos a un “pelotón de diez hombres” que se encargarían del fusilamiento.

“Los condenados vestían sucias ropas de clase corriente, se fumaron un cigarro que se les brindó antes de ser sacados al patio de fusilamientos”.

Un interesante detalle que también se publicó fue que los demás hombres condenados por violación que había en la cárcel purgando condena en ese entonces fueron sacados de sus celdas y colocados estratégicamente para que presenciaran la ejecución.

Fue noticia internacional

Antes de abrir fuego, el pelotón conformado por diez hombres colocó de espaldas contra la pared a los sentenciados pero sin vendarles los ojos. “A nuestra manera de ver Zamarripa iba muy entero aunque no tanto Ruiz Corrales a este se le notaba palidez”, se publicó.

En el mismo periódico también se leyó que tres horas después del fusilamiento se llevó a cabo el sepulcro, ceremonia sencilla a la que acudieron “unos cuantos familiares” de Ruiz Corrales, policías y el agente segundo del Ministerio Público.

“Presenciaron la inhumación de los restos de los dos sátiros que murieron arrepentidos de sus crímenes”, concluye la nota informativa de El Imparcial, que también detalla que la noticia, que fue de interés en todo México, Estados Unidos, en Hermosillo causó conmoción.

¿Y qué pasó después?

La penitenciaría en que fueron fusilados dejó de ser cárcel y se transformó en el Museo Regional de Sonora.

El juez que se encargó del caso, Alberto Ríos Bermudez falleció en el 2006 a la edad de 96 años de edad.

La pena de muerte se fue aboliendo en México poco a poco. Cada estado fue sacándola paulatinamente de su Código Penal, siendo Sonora la última entidad en aceptar esta prohibición en 1975.

Y las tumbas de Zamarripa y Ruiz Corrales se mantienen de pie en el Panteón Yáñez, con unas cruces rojas y junto a ellas -en la barda del cementerio- un letrero también rojo que dice “sátiros pum pum 1957”.

Un trabajo de Priscila Cárdenas para Proyecto Puente.

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