Turistas pagan para ver como viven los migrantes en Playas de Tijuana
Tijuana, Frontera a 21 de Junio.-
Sábado, casi 10 de la mañana, la puerta permanece cerrada para evitar robos o algún otro incidente.
Dentro del refugio un par de migrantes están sentados, uno sobre una cama, el otro en un bote de pintura. La luz casi no entra, apenas y se escabulle entre los movimientos de la tela mal cortada que cuelga sobre la ventana.
Entre todos forman una media luna, al centro un hombre los dirige. Primero les explica —en inglés— que están parados frente a un albergue que recibe a migrantes deportados y aquellos que están en tránsito, que el lugar es atendido por una mujer llamada María Luisa y que desde hace años apoyan la causa.
El colombiano que dirige el grupo continúa con su explicación, les dice que a pesar de las precarias condiciones y la falta de limpieza, hacen lo mejor que pueden por ayudar a los migrantes.
Antes de retirarse les piden que si pueden, dejen un donativo. Entre todos juntan 20 dólares que el guía le entrega a María Luisa, ella afirma que no es necesario, que le apena. Que el apoyo es gratis porque son buenas personas, después de que le insisten se queda con el dinero, sonríe apenada y se va.
Ante la mirada de los migrantes, el colombiano exreportero y ahora guía turístico responde: “No sólo vinimos a tomar fotos, eh, también les digo que traten de dejar algo”.
Después lanza una invitación, les comenta que en 10 minutos irá a un puesto de tamales, y que si llegan al sitio les invita uno.
Niega que ella cobre propinas, pero si le ofrecen dinero es diferente, asegura que es para costear los gastos del refugio que no cubre necesidades básicas y, que según el testimonio de algunos migrantes, les cobra una renta de entre 30 y 40 pesos por noche.
Trae turistas y es una controversia. Ya me han dicho que si van a entrar se deben preparar con una aportación o cooperación para ellos [los migrantes]”, indica.
Para activistas como José María García, director del albergue para migrantes Juventud 2000, el trabajo humanitario es un servicio social que no es para lucrar. Ante la falta de apoyo de los gobiernos, cada organización busca y encuentra el modo de sostener los gastos, pero aun con la necesidad, la prioridad es cubrir lo que requiere la población.

