Venezuela emite nuevos billetes ante la hiperinflación
INTERNACIONAL 13 DE JUNIO.-
En medio de un pronunciado caos económico āque ha llegado a expresarse, incluso, en la escasez del propio papel monedaā, el Banco Central de Venezuela ha anunciado la emisión de tres nuevos billetes de 10.000 (1,6 dólares), 20.000 (3,2 dólares) y 50.000 bolĆvares (8,1 dólares), que comenzarĆ”n a circular este jueves. Las denominaciones llegan, segĆŗn el instituto emisor con el objeto de āhacer mĆ”s eficiente el sistema de pagos y facilitar las transacciones comercialesā en la nación caribeƱa.
La medida, anunciada por los funcionarios de NicolĆ”s Maduro, se concreta en un inĆ©dito marco hiperinflacionario. El alza de precios ha alcanzado picos desconcertantes, lastrando aĆŗn mĆ”s la ya de por sĆ debilitada economĆa venezolana. Su interpretación, ademĆ”s, se torna confusa en medio del descontrol numĆ©rico y la opacidad informativa del Gobierno chavista, que durante varios meses no ha querido dar a conocer el estado real de las cifras macroeconómicas.
A finales de mayo, el banco central emitió su primer reporte de las finanzas venezolanas tras cinco años, ubicando la inflación en 2018 en el 130.000%. Esa tasa, sin embargo, estÔ a años luz de la que ofrece la Comisión de Finanzas de la Asamblea Nacional, dominada por la oposición, que la sitúa por encima del millón por ciento.
El economista Jesús Casique cree que la entrada en circulación de los nuevos billetes tendrÔ un efecto temporal, pero advierte de que no estÔ a la vista ninguna decisión destinada a detener las causas estructurales del aumento de los precios. Entre ellas destaca la monetización del déficit fiscal, que cabalga por encima del 8% del PIB.
En Venezuela, casi todas las transacciones comerciales se pagan electrónicamente o con transferencias bancarias acordadas antes por el prestador del servicio y el cliente. Los cajeros automĆ”ticos ofrecen al pĆŗblico cifras irrisorias de dinero en efectivo: el monto mĆ”ximo son 5.000 bolĆvares en un paĆs en el cual un cafĆ© cuesta 3.000.
Leonardo Vera, acadĆ©mico de la Universidad Central de Venezuela, conviene en que la medida de Maduro puede ayudar a resolver el problema crónico de escasez de efectivo, siempre y cuando āeso sĆā se produzcan piezas monetarias suficientes. āCon uno de estos billetes se puede al menos pagar el salario mĆnimoā, calculado ahora en 18.000 bolĆvares. āPara la autoridad monetaria esto es un alivio: la cantidad de dinero que se tiene que fabricar es mĆ”s pequeƱaā.
El aƱo pasado, el Ejecutivo de Maduro, que ya habĆa tenido que enfrentar graves desórdenes callejeros en pueblos apartados del paĆs por la ausencia de efectivo y el descontrol de los precios, anunció una reconversión monetaria, la segunda en poco mĆ”s de una dĆ©cada. La cirugĆa de retirar cinco ceros a la moneda ājuzgada por Casique como āincompletaāā y la nueva familia de billetes presentada entonces ofreció una breve sensación de estabilidad, disuelta en muy poco tiempo en el desastroso contexto de la economĆa venezolana.
Casique se detiene en un dato: apenas el 6% del total de la liquidez monetaria venezolana estĆ” integrada en papel moneda, cuando su promedio natural en una economĆa al uso es del 12%. Hace tres aƱos, el porcentaje total de dinero lĆquido en Venezuela era de apenas el 1%. Entonces, Maduro responsabilizaba de las circunstancias a ālas mafias colombianas de la zona fronterizaā y a una componenda urdida por actores económicos internacionales.
Los salarios triturados y la brutal devaluación que ha tenido lugar en la era Maduro han decretado la muerte del valor nominal del bolĆvar ādurante varias dĆ©cadas la moneda mĆ”s fuerte de AmĆ©rica Latina, cuando el crudo aĆŗn regaba la economĆa venezolana y la gestión no habĆa hecho descarrilar el sector productivoā como instrumento de ahorro. Ante la destrucción de su divisa, el paĆs sudamericano experimenta una dolarización de facto: mĆ”s de un tercio de las transacciones comerciales del paĆs ya se ejecutan en el billete verde.

