Perito independiente confirma que Octavio OcaƱa fue sometido y ejecutado


21 de marzo de 2023 El peritaje independiente sobre la muerte del actor, Octavio Ocaña, determinó que no se suicidó ni manipuló un arma de fuego, y contrario a la versión difundida por la Fiscalía del Estado de México, habría recibido un disparo de un arma superior al calibre .380 cuando se encontraba acostado sobre la carpeta asfÔltica.

Según las conclusiones del criminalista Mauricio Reséndiz, a petición de la familia, se encontraron contradicciones con la versión hasta ahora conocida. El peritaje establece que: «no existen indicios de huellas en el arma calibre .380 sin número de identificación, que determine el uso, tenencia y manipulación por parte del occiso».

AdemÔs, no hay «producción e intercambio de indicios de carÔcter químico», como plomo, bario o antimonio que establezcan que Ocaña accionó algún arma el día los hechos. Por lo que en el estudio, elaborado con actas médicas, dictÔmenes periciales, inspecciones, entrevistas e indicios recabados en la carpeta de investigación, se concluye que: «no realizó ninguna acción tendiente al suicidio».

Sobre las marcas del lado del conductor de la camioneta de Ocaña, concluye que: «no corresponden a un disparo de un arma de fuego calibre .380», y de acuerdo con las características de la lesión, «se puede concluir que la lesión es de un calibre superior».

Finalmente, cuestiona la mecÔnica de hechos aportada por el perito Juan Carlos Piña, la cual, no sería «coincidente con los indicios producidos dentro del vehículo en el que viajaba», y se determina que el actor habría sido prÔcticamente «ejecutado».

Octavio Ocaña»es lesionado por un proyectil disparado al exterior del vehículo cuando se encontraba en posición decúbito ventral con su cabeza lateralizada hacia la derecha y sobre un costado de la carpeta asfÔltica».

Según este informe, tras el impacto de la camioneta, Ocaña fue obligado a bajar ubicÔndolo boca abajo con la cabeza hacia el lado derecho sobre la carpeta asfÔltica durante maniobras de aseguramiento por parte de los policías, momento en el cual una persona dispara a una distancia mayor a un metro hacia el crÔneo del ahora occiso.