Champiñones convertidos en instrumentos y guitarras: la fusión sorprendente entre música y naturaleza
Lutier francesa convierte los champiñones en material para guitarras.
Rachel Rosenkrantz, una fabricante de guitarras francesa, ha innovado en el uso de biomateriales al convertir los champiñones en un material esponjoso que utiliza para fabricar guitarras. Rosenkrantz deja las esporas de los champiñones en un molde durante dos semanas, transformándolas en una sustancia similar al queso brie. Luego, deshidrata el material para crear un componente ligero y biodegradable con el que construye sus guitarras.
Esta lutier, de formación industrial, ha buscado alternativas sostenibles y libres de plástico en la fabricación de instrumentos musicales. Utilizando el micelio, el talo de los hongos, ha logrado desarrollar guitarras respetuosas con el medioambiente. Además, ha explorado otros biomateriales como la piel de hongo kombucha y lapiel de pescado para fabricar componentes de instrumentos.
La diseñadora destaca que cada guitarra única hecha desde cero requiere mucho tiempo y el precio de sus instrumentos no baja de 6,000 dólares. Sin embargo, su enfoque en el uso de biomateriales y su compromiso con la sostenibilidad han generado interés en sus creaciones.
Rosenkrantz considera que la industria del diseño está cada vez más interesada en los biomateriales, citando ejemplos como BMW, que ha utilizado fibra de lino en la fabricación de automóviles, y Hermès, que ha empleado piel derivada de hongos en el forro de sus bolsos. Para ella, utilizar maderas más sostenibles y explorar nuevas opciones como el bambú y el álamo en la fabricación de guitarras son oportunidades prometedoras.
En cuanto al sonido, las guitarras fabricadas con champiñones tienen una estructura estratificada y afinada, ofreciendo un sonido único y lleno de posibilidades. Rosenkrantz describe este sonido como nuevo y diferente, que no reemplaza a las maderas tradicionales, pero se adapta mejor a los formatos eléctricos.

