Padres salvadoreƱos exigen a EU liberar a su hija
EL PASO, Texas.- Un equipo legal le dijo que habĆa sido enviada a un refugio infantil en El Paso, pero que Ć©l sigue desesperado debido al evidente sufrimiento de su hija.
La pequeƱa llamó la atención de los abogados que entrevistaban a menores la semana pasada en la estación de Clint, donde, afirman, estalló en llanto cuando le hicieron una pregunta, y llamaron a su padre despuĆ©s de encontrar su nĆŗmero escrito en un brazalete que llevaba con la etiqueta āpadre en Estados Unidosā. Pero la niƱa apenas podĆa hablar por telĆ©fono.
āEstaba llore y llore… tanto, que casi se me quedaba como troncadaā, dijo el padre de la niƱa, que habló a condición de guardar el anonimato por temor a que divulgar su nombre podrĆa afectar sus posibilidades de reencontrarla. āCasi no duermo. Cada dĆa que pasa que no he hablado con ella estoy pensando, āĀæpor quĆ© yo puedo estar durmiendo bien y ella muy mal, solita allĆ?ā Es aterrador estoā.
Su padre dijo que espera hablar nuevamente con ella en los próximos dĆas, y que hay abogados en contacto con funcionarios del gobierno y del refugio para acelerar la conversación.
La Ćŗltima vez que hablaron, el sĆ”bado, ella tosĆa y dijo que poco antes los guardias la habĆan castigado obligĆ”ndola a dormir en el suelo despuĆ©s de que otros niƱos de la celda extraviaron el cepillo para piojos que les habĆa dado una enfermera, dijo el padre de la niƱa.
āFue obligada a dormir en el suelo por usar un peineā, dijo Maldonado. āQuiero averiguar el nombre del agente que le hizo esoā.
Los documentos legales ofrecen un vertiginoso recuento de lo que han sido los Ćŗltimos dĆas de la niƱa.
De acuerdo a reportes, el domingo fue enviada a un albergue de la Oficina de Reasentamiento de Refugiados (ORR) en Combes, Texas, a 12 horas de distancia por carretera, pero se canceló su llegada. Posteriormente fue enviada de regreso al otro lado de Texas, a la estación de la Patrulla Fronteriza en Clint, donde supuestamente esperó a ser trasladada a un refugio en San Antonio.
Entonces se tomó la decisión de colocarla en otro albergue de El Paso, y despuĆ©s nuevamente en San Antonio, se indicó en la notificación. Durante ese frenĆ©tico lapso de cuatro dĆas, la niƱa no tuvo comunicación con sus padres, segĆŗn el aviso enviado al Departamento de Justicia.
Un funcionario de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP, por sus iniciales en inglĆ©s), que informó a la prensa el martes a condición de guardar el anonimato, reiteró que con 2.000 niƱos en custodia, la agencia estĆ” āen modalidad de crisisā. La ley requiere que la dependencia ponga a los niƱos bajo el cuidado de la ORR, que administra los albergues y campamentos en los que los menores aguardan para reunirse con familiares o tutores.
El funcionario dijo que ya se investigan las acusaciones de violaciones a los derechos civiles, maltrato y detención. La CBP planeaba realizar un recorrido con la prensa por las instalaciones de Clint el miércoles.
La ORR no comentó de inmediato, pero la representante demócrata Diana DeGette dijo que el director interino de la agencia, Jonathan Hayes, le informó el miĆ©rcoles que la capacidad estĆ” al lĆmite, por lo que no siempre pueden aceptar a los niƱos que la CBP intenta entregar. Indicó que la agencia administra 165 albergues en 23 estados y planea abrir dos mĆ”s en Texas y Oklahoma.
āNecesitamos que estas agencias trabajen juntas, y necesitamos encontrar la manera de derribar cualquier obstĆ”culo que lo estĆ© evitandoā, dijo DeGette. āPorque, en este momento, lo que tenemos es un sistema que estĆ” fallando por saturación, y cuando eso sucede, son los niƱos los que resultan mĆ”s perjudicadosā.
Después de que The Associated Press diera a conocer la noticia sobre la situación dentro de la estación de Clint, legisladores de ambos partidos exigieron que se realizaran cambios. Poco después la niña, y mÔs de 200 menores de hasta 17 años, fueron trasladados en autobús a otra instalación de la CBP en el norte de El Paso, donde se ubica una zona de carpas temporales que cuenta con regaderas y colchonetas.
Para el lunes por la maƱana, la representante federal demócrata Verónica Escobar dijo que la Patrulla Fronteriza le habĆa notificado que quedaban menos de 30 menores en Clint, y que autoridades federales seƱalaron que se estaban preparando para enviar a casi 250 de los menores a albergues de la ORR, el primer paso para reunirlos con sus familiares.
Pero en los dĆas subsecuentes, la CBP decidió reutilizar las instalaciones de Clint para retener a menores, tanto aquellos que llegaron sin compaƱĆa de un adulto como los que fueron separados de sus padres y tutores.
Miembros del personal de distintas oficinas del Congreso seƱalaron que la niƱa estaba entre aquellos que serĆan enviados a refugios y posteriormente con sus padres, quienes estĆ”n casados y han vivido varios aƱos en Estados Unidos, donde trabajan en compaƱĆas de construcción y de limpieza.
Huyeron de El Salvador debido a la violencia de las pandillas, y dejaron a su hija en lo que creĆan era una región mĆ”s segura, confiĆ”ndole su cuidado a una tĆa. La niƱa tenĆa buenas calificaciones en el primer grado, y cada noche llamaba a sus papĆ”s para contarles historias de la escuela, y lo mucho que le gustaba jugar a ser doctora que curara a los enfermos. Poco despuĆ©s, la relación de la tĆa con su pareja se tornó abusiva, por lo que ella decidió llevarse a la niƱa a Estados Unidos, donde esperaba que tuviera una vida mejor con sus padres.
En lugar de eso, sus padres pasaron varios dĆas sin tener idea de dónde estaba su hija, relató Maldonado.
āQuiero que cambien la forma de tratar a los niƱos en este paĆs. Que les den un buen trato y que los entreguen a sus padresā, afirmó el padre de la niƱa. āLe digo que ya la van a sacar de allĆ y que va a estar conmigo, pero pasan los dĆas y cree que le estoy mintiendoā.

